Copio i enganxo – subscric el que diu – Q y cine et Zant3.

El escupitajo macrobiótico

Después de pasar varios días en el cuartel general de René
Lévy, uno de los gurús de la macrobiótica, he llegado a la conclusión de
que: 1) No hay cosa en la vida mejor que tener un gran carisma. 2) La
cantidad de borregos descerebrados que hay en el mundo, dispuestos a
seguir ciegamente a cualquier chalado. Lo de chalado no lo digo por el
tal Lévy, que era un tipo muy listo, con la cabeza muy bien amueblada,
amén de simpático y algo viejor verde, todo hay que decirlo. Sin lugar a
dudas tenía un tremendo poder de convocatoria. Era un seductor. Digo
“era” porque, al poco de regresar yo de su “hotel-restaurante” (así se
autocalifican en la página web, aunque semejante término lo precisaré
después), el longevo René la espichó. Me sorprendió su muerte, dada la
vitalidad de la que hacía gala días antes. A pesar de su aspecto de
momia reseca, este hombre no paraba: daba dos conferencias diarias, por
la mañana y por la tarde, además de supervisar la preparación de las
comidas (almuerzo y cena). El desayuno no hacía falta supervisarlo, se
hacía solo. Esta exquisitez –un clásico en macrobiótica – se preparaba
en una cuba de proporciones gigantescas y consistía en la mezcla
macrobiótica (respetando el yin y el yang) de un cierto volumen de
harina de arroz
(recién molida, eso sí) con agua y sal. Este engrudo se dejaba reposar
la noche entera en el fogón y así, a la mañana siguiente voilà!, listo
para tomar. Confieso que desde que comencé en el mundillo macrobiótico
me he comido muchas porquerías (todas hechas por mi menda lerenda, que
me he tenido que buscar la vida como he podido). Todo sea por la salud,
que la tengo algo mermada, y porque persigo desde hace años es bendita
paz interior y ese bienestar físico y mental que la macrobiótica promete
a sus practicantes. Pero una cosa es tomarse una buena crema de arroz
(o de mijo o de cualquier otro cereal en grano), que a estas alturas
creo que las hago razonablemente bien, y otra muy diferente es zamparse
el plastón-engrudo que cocinaban en Q i cine et Santé. La masa, pegada
como lapa al cucharón, se resistía cada mañana a ser echada en el bol.
Aquella babosa me obligaba a agitar con violencia el instrumento como
bastón de majorette, espurreando a mi alrededor gruesos pegotones que no
logré nunca localizar. Al final, cogía una cuchara y rebañaba el
pegamento, hasta que con un ¡chof! audible la crema
claudicaba y caía, vencida, en mi bol. Podría pasar la textura de aquel
mejunje carcelario. Vale que semejante preparado no supiera a nada, a
menos que lo bañaras en tamari o lo enterraras bajo una montaña de
gomasio. Los menos ortodoxos y los que estaban allí por mera curiosidad,
sin deseos de continuar la práctica macrobiótica una vez se marcharan a
casa, vaciaban en su bol la caja entera de corn-flakes, sin ningún
remordimiento. En última instancia, y para hacer menos traumático tragar
aquel suplicio, siempre podías recubrir la crema infernal bajo un magma macrobiótico ultrayang, la artillería pesada: tamari, gomasio, las tortas de arroz
y varios pegotones de miso como si fuera Nocilla. Pero lo que a mí
personalmente me parecía atroz y me llenaba de espanto (del asco que me
daba) era el escupitajo certero con el que René enriquecía la crema de arroz,
alimento milagroso que, según sus propias palabras, “resucitaba a los
muertos”. En efecto, la primera noche de mi estancia en Cuisine René nos
enseñó el arte de echar un buen gargajo en la crema de arroz.
Con esos visajes que le caracterizaban, las muecas y gestos exagerados
con los que imprimía fuerza a su discurso, René pontificaba con pasión
sobre las excelencias de esta método maravilloso, de un potencial
curativo fuera de serie. De todos es sabido que ensalivar bien la comida
es fundamental para la correcta digestión de los alimentos. Pero yo me
pregunto… Este proceso ¿no puede realizarse dentro de la boca?. ¿No os
resulta repugnante echar un escupitajo, aunque sea tuyo, encima de la
comida y revolverlo con vigor como si fuera una salsa?. Después, rumias
la mezcla con alegría macrobiótica, dando gracias al Principio Único por
este alimento que nutre tu cuerpo físico y espiritual. Y esperas con
gozo que obre su efecto. La conferencia del escupitajo hizo que al día
siguiente las hordas de feligreses allí congregados imitaran su ejemplo
con ciega obediencia. Coincidí con una señora particularmente asquerosa.
Un cáncer de lengua le había privado de media y la pobre mujer no podía
articular palabra. Había llegado en medio de grandes dolores, clamando
por una solución. René le había aconsejado por supuesto la monodieta
basada en la crema de arroz,
que debía ingerir cada equis tiempo, muy despacito. La mujer aprendió a
aderezarla con un buen gargajo, e iba siempre bol en ristre, pululando
con sus amigas por la cocina-comedor-terraza, echando el salivajo cuando
menos te lo esperabas. Por fortuna soy muy corta de vista. En realidad
soy técnicamente una tuerta, pues perdí la visión de un ojo hace unos
años, por culpa de un infarto de retina. Jamás he agradecido tanto mi
parecido con Long John Silver como en esta ocasión, de lo contrario mi
cuerpo, propenso a las náuseas, se hubiera visto sacudido por violentas
arcadas al recordar este episodio, que me hubieran hecho perder aún más
kilos de los que ya perdí con mi propia monodieta. René creía firmemente
en las bondades de la dieta 7 de Ohsawa, pero particularmente él
aconsejaba tomar la crema de arroz con escupitajo dentro y, por supuesto, las sempiternas galletas de arroz
untadas con miso. Esto último fue lo que me recomendó para mis
problemas intestinales. Pero no desesperéis: estos remedios
macrobióticos son un comodín que también sirve para cualquier otra
dolencia. Sea soriasis, sea diarrea, sea que te haya salido un enorme
grano en el culo llenito de pus, si eres capaz de estar 10 días (período
fijado por el Maestro Supremo de la Macrobiótica, el Gran Ohsawa)
comiendo arroz con gomasio como único alimento (o bien la crema de arroz o las galletas de arroz
con miso), bebiendo nada o muy poco (un dedal de caldo de miso o té de
tres años), recobrarás la salud perdida y acabará tu zozobra. La
plantilla que encontré en Q i cine et Santé estaba formada por un grupo
de jovenzuelos aprendices a las órdenes de otro jovenzuelo que parecía
tener algo de más idea y que, a todas luces, habrá sustituido a René en
las labores de enseñanza cocineril. Con independencia de su simpatía y
buen rollito, la mayoría de ellos carecían de la formación adecuada para
enseñar los rudimentos de la macrobiótica. Estos muchachos y muchachas
parecían estar trabajando allí a cambio de prestar su ayuda en la cocina
y en la limpieza del recinto. En cuanto a esto último, eran bastante
perezosos, pues bajo mi cama hallé pelusas del tamaño de una bola del
mundo. Tuve el honor, no obstante, de dormir en la misma habitación que
había ocupado tiempo atrás la actriz y cantante francesa Isabelle
Adjani, según me contó el profesor de Aikido que era un poco factótum.
No había conseguido librarse, a pesar de los años practicando
macrobiótica, de unas enormes verrugas del tamaño de canicas, que
asomaban por entre los pelos de su pecho. Este hombre me recordaba a
Igor, el mayordomo jorobado de “El jovencito Frankenstein”, papel
interpretado por el camaleón Marty Feldman. De haber tenido la suerte de
conocer a René no se hubieran popularizado sus ojos protruyentes, pues
la crema de arroz
con escupitajo dentro hubiera mantenido a raya la enfermedad de Graves
que lo aquejaba. Confieso que el tipo me agradaba. Era amable y
servicial, algo tímido. Chapurreaba un pobre español, pero se hacía
entender. Una leve cojera apuntaba a alguna enfermedad pasada a causa de
la cual habría dado con sus huesos en la guarida de René. Otro de los
fijos de la plantilla era un hombre muy enjuto, seco como un insecto
palo, de piel curtida por andar a la intemperie, que se encargaba de la
oficina y, a ratos, también de la tienda. Era un hombre muy dulce y
amabilísimo, cuya nacionalidad no la tengo muy clara, puesto que hablaba
perfectamente el español, el francés y también el inglés. Antes de
marcharme le compré varios tarros de cristal para la “cuisson
angelique”, aún sin desembalar en mi trastero, además de unas bolsas de arroz
integral y kasha. En cuanto a las féminas que yo destacaría, por su
gracejo y simpatía arrolladora, estaban una madre con su hija, que
parecían, de lejos, hermanas, dada la delgadez élfica de ambas. La madre
había sido tiempo atrás cocinera macrobiótica, si bien ahora se
dedicaba a labores de traducción en las conferencias. Una hirsuta melena
de git…



Comentaris tancats a Copio i enganxo – subscric el que diu – Q y cine et Zant3.

Amor gatuno

La Bastet i la Nut ja juguen! Encara no es fan "mimitos" però cap a quarts d’una de la nit han agafat el costum de perseguir-se alternativament, primer la Bastet empaita a la Nut i després és la Nut qui persegueix la Bastet. Van amunt i avall pel pis fent sorollets gatuns i amb les cues en l’alt arquejades, caminant una mica de costat amb el llom plantat… Quina parella!



2s comentaris

La Bastet ja te un any i ens ha arribat la Nut

La Bastet va fer un any el dia 4 d’octubre, bé el va fer abans, però com que la vam trobar el 4 diem que és aquell dia quan fa l’aniversari, el cas és que el dia 14 d’octubre en sortir de casa per anar a sopar fora (cosa que al final no vam poder fer) la Roser va sentir un soroll i em va demanar si jo el sentia. I tant que el sentia! Però li vaig dir que no, que gats miolant n’hi ha a tot arreu… però l’instint va poder més que la meva racionalitat i apa… ja tenim la Nut donant voltes i voltes per la casa, és una gateta rebordonida, amb els cabells esparrufats, negreta amb taquetes blanques i els ulls ben grossos d’un verd blavós molt bonic, és molt viva i va d’un cantó a l’altre al trot. El que ens fa una mica de recança és que fa fora a la Bastet del plat de menjar tot i que té el seu primer va a mirar el de la Bastet per si li hem posat alguna cosa que li agradi més.

Avui l’he duta al veterinari i m’ha dit, entre altres coses que la veu molt bé, tret d’un poc de conjuntivitis, m’ha donat unes pastilletes pels cuquets de la panxa (per precaució) i unes gotetes pels ulls. Segons ell té un parell de mesets, tot i que nosaltres no créiem que en tingués més d’un per lo petita que és.

La Bastet primer s’ho va prendre molt malament i ens feia el buit, però a poc a poc ens ha anat deixant que la toquem i recuperant una quasinormalitat i amb la Nut també es van atançant una a l’altra… ens agradaria molt que es duguessin bé i juguessin molt ja que les dues tenen molt potencial, però de moment la Nut encara és molt petita i la Bastet s’ha d’anar fent a l la idea que ara hi ha dues reines a la casa.

 

🙂



1 comentari

La Bastet se’ns fa gran

La Bastet se’ns fa gran per moments, ara porta un parell de setmanes en zel! I això que només té quatre mesos i mig, però mira… ja li ve la cosa, es posa insuportable, miola de cara a la porta de casa i vol sortir a "buscar"

També li està canviant el caràcter per moments, ara ja no ens esgarrapa i mossega amb tanta bestialitat com feia abans, ara "només" marca, tret de quan es posa catxonda que llavors sí que mossega ferotgement.

Avui ens ha donat un bon "susto", la Roser m’estava recitant uns Haikus i jo, tot i dedicar-li els meus sis sentits al fons sentia un soroll estrany, com de papers i artefactes de cuina. Així que quan la Roser ha acabat un dels haikus li he dit que esperés una mica, he anat a buscar la Bastet i l’hem trobada a sobre de la vitroceràmica cruspint-se la perifèria de les hamburgueses que teniem avui per dinar… això sí… abans s’ha menjat el paper que les envoltava…

El problema és que ara d’un sol salt, molt àgilment i silenciosament es planta a sobre de la vitro i del banc de la cuina, això no ho havia fet mai abans, però ens preocupa molt que salti quan estem cuinant on quan la vitro estigui calenta, ja que es posa ben calenta, més i tot que la pròpia Bastet…

Avui l’he perseguida per tota la casa amb l’arruixador…

1 comentari

A quadrets petits!

Avui a classe m’he quedat a quadrets petits!!! Amb això que d’aquí a un parell de mesos ens arribaran els portàtils del programa 1×1 ja m’estic posant les piles i fent servir la bateria de dispositius amb que compto.

El fet és que tant al portàtil com al Notebook he creat comptes expressament per fer servir al centre per tal que no se’m barregin els continguts de caire personal amb els didàctics, però també he fet les meves provatures amb diferents linux (Ubuntu, Fedora i Linkat) i amb diferents navegadors (firefox, opera, chrome…)

El que m’ha passat avui és que amb el Notebook connectat al projector i amb una projecció de 3x2m he obert el Chrome i en fer clic a la creueta d’"obre una pestanya nova" no sé com ni d’on han sortit unes miniatures de pàgines web de contingut XXX hetero i homo!!!

Jo de cap manera m’esperava això, ja que amb el firefox, que és el que faig servir habitualment, això no m’havia passat mai, quan s’obre una nova pestanya surt la pàgina en blanc… ara, el que no sabia, és que amb el Chrome surten miniatures de les darreres pàgines web que s’han tancat… i ha coincidit que la darrera vegada que el vaig fer servir se’m van començar a obrir aquelles finestres infinites que no hi ha manera de tancar… 

Jajajaja! Quin riure! I quina mala pata! Si m’haguès passat sense tenir davant 25 alumnes… pos unas risas i hale, així… unas risas en grup :S

Comentaris tancats a A quadrets petits!

Les coses que ens agraden desaparèixen!

Ostres! No sé què passa, però les coses que ens agraden desaparèixen dels súpers!

Ja no trobo enlloc krunchies de xocolata i plàtan, ni patates fregides Lay’s de formatge, ni salsa per pasta fresca pesto siciliana de Buitoni, ni sucedani de kaviar "Mûjol", ni formatge fresc de cabra Gouda…

Sembla increïble, però les coses que ens agraden van desapareixent com si algú ens volgués fer la guitsa!

1 comentari

La Bastet descobreix que li agrada Frank Sinatra

Aquesta setmana hem descobert que a la Bastet li agrada Frank Sinatra, ha estat un descobriment accidenal, com els que acostumen a passar a la gran ciència (penicilina, ràdi, principi d’Arquímedes…)

Estava jo tan feliç rentant els plats quan de cop i volta em vaig posar a xiular "My way" del mític Frank Sinatra i de sobte la Bastet se’m va acostar sigilosament i botant a sobre meu em va anar pujant pels pantalons primer i pel jersei després fins arribar a sobre de les espatlles, com el lloro d’un pirata, que és com li agrada que la porti quan sortim al carrer.

Jo vaig quedar molt sorprés ja que feia temps que no em pujava a sobre d’aquesta manera, quan la vaig baixar per acabar de rentar els plats sense que em caiguès a dintre de l’aigüera vaig tornar a xiular i ella va tornar a pujar a sobre meu.

Com a bon protocientífic vaig decidir experimentar en altres condicions, així que li vaig posar una mica de llet en el seu gotet i vaig sortir al menjador on vaig començar a xiular de nou… contra tot pronòstic va deixar la llet i va venir com un dels nens de la flàuta d’Hammelin.

Ara, amb aquest truc podem fer-la sortir dels llocs on s’amaga quan no la trobem, el que encara no hem fet és provar-ho a l’exterior, ja que si allà també funcionés la podríem treure amb molta més tranquilitat…

Seguirem provant noves coses 🙂

Comentaris tancats a La Bastet descobreix que li agrada Frank Sinatra

Ai! Qu’em pixooooooooooo!

…."porque no es lo mismo estar subido en un andamio que trabajar dando clases"…. Senyor Corbacho dix it, no el José, el Celestino que sembla que fa més gràcia encara.

 

Doncs l’home té raó! Jo que he estat "subido en un andamio" i ara estic "dando clases" garanteixo a qui ho vulgui demanar que no és el mateix, ni molt menys, quan estava "subido en un andamio" em cansava físicament, treballava unes 10-11 hores al dia, "haga frío o calor" i tenia les mans fetes un cromo, però quan sortia del "tajo" desconnectava totalment, arribava a casa i no tenia coses rondinant pel cap, els caps de setmana aconseguia la pau total i el dilluns tornava al "tajo" amb noves ganes i energia, durant uns quants anys he estat "subido en un andamio" i per tant d’experiència no me’n falta.

Ara… "trabajar dando clases" no em deixa les mans fetes un cromo ja que vigilo una mica, fins i tot quan vaig a l’aula de Tecnologia i treballo amb materials i eines tècniques, com a molt puc dir que la pols del guix em fa mal al coll i de tant en tant perdo la veu i tinc "carraspera", però quan surto del "tajo" no sempre puc desconnectar, de tant en tant em ve al cap si no ho estaré fent prou bé perquè n’hi ha tres o quatre que no rasquen bola quan els demano, perquè n’hi ha un parell que tot i ser inteligents perden el temps, el seu i el dels companys, fent ruqueries. Quan surto del "tajo" miro i remiro si hi ha algun material alternatiu, diferent, més didàctic i entretingut, passo hores buscant materials nous i innovadors, busco com ‘enganxar’ als abúlics i als apàtics. Quan venen les vacances em costa desconnectar durant els primers dies i quan s’apropa la fi ja estic barrinant com afrontar allò que ha quedat pendent, com canviar la forma de "trabajar dando clases" per tal que tothom pugui treure el rendiment de que és capaç i no ho aconsegueixo.

 

Al "trabajar dando clases" em trobo alumnes d’altres cursos que fan comentaris despectius sobre els seus professors pels passadissos en veu alta, totalment gratuïts,  em trobo alumnes fent moneries al meu davant acabant amb una rialla estúpida que evito analitzar, em trobo amb gent realment malalta del cap que ha de conviure amb altra gent que no en té cap culpa… em trobo amb gent que podria fer molt més del que fa sense massa esforç, em trobo amb…

 

Al "trabajar dando clases" em trobo amb un gran sentiment d’impotència i d’inutilitat de la tasca que faig, quan treballava "subido en un andamio" veia com construïa amb les meves mans parets, forjats, tabics, sostres, marcs de portes i finestres, estructures, estances, habitatges, llars, barbacoes, banys, jardins, camins, casetes de camp, cuines, balcons… feina dura, però amb resultats visibles i palpables, amb problemes d’execució però solucionables amb coneixment dels materials i les tècniques i un pèl d’imaginació. Arribava a casa cansat del cos. Ara hi arribo cansant de l’ànima.

 

Gràcies per la seva observació, senyor Corbacho.

Comentaris tancats a Ai! Qu’em pixooooooooooo!

La Bastet i la meva “natació”

Finalment ho he aconseguit, gràcies a la Bastet he fet natació!

Darrerament la Bastet ja no ens feia emboscades, però era jo qui la feia anar boja d’un cantó a l’altre de la casa, aprofitant el passadís i les portes que hi donen em posava a cada porta per espantar-la quan passava per davant i després sortir corrent a darrere seu.

Ja m’havia adonat que amb les "pantufles" de vegades relliscava al parquet però fins ahir al vespre anava bastant a poc a poc, sobre tot al fer corbes. Però ahir al vespre en una corba el peu esquerre em va relliscar i vaig fer un "largo" tot cap al terra, una bona NATA, d’aquí la expresió "natació".

Ara la Bastet ha recuperat l’hàbit de fer-nos emboscades, es posa a darrere de les portes i quan passem ens salta aixecant les mans com si fos un os Grisly (o com s’escruigui). Cada dia està més mona.

 

Per altra banda, el portàtil ja està operatiu però l’XP del VirtualBox no va gaire fi i vaig posar un Bista i el vaig haver de treure perquè anava molt lent.

 

I la tornada a la feina ha estat molt light, per por a les nevades (que no van passar) es va suspendre el transport escolar i només hi havia la meitat dels/les alumnes, així que vaig fer unes classes "descafeïnades".

2s comentaris

La màgnitud de la tragèdia II

Acabo de passar per la botiga d’informàtica a retirar el disc dur, finalment no hi han pogut fer res, diuen que el detecta però que no es pot accedir a la informació, jo crec que deu ser alguna cosa "física" ja que el pinyot que es va donar va ser bastant important i pot ser que alguna part mecànica del disc dur hagi quedat fora de lloc, de moment no l’obriré perquè vaig de feina fins a les orelles.

 

Per altra banda he hagut de desinstal·lar el Güind’ous bista de 64 bits perquè, tot i que anava com un cohet (comparat amb el de 32) hi havia dispositius que no funcionaven bé, com ara el lector de targes SD, el touchpad, la tarja gràfica, la tarja de so… funcionaven però no al 100% de les seves capacitats i el pitjor de tot és que quan ja tenia un Ubuntu 9.10 i un Fedora 12 corrent d’allò més alegre al mateix disc dur, vaig instal·lar uns drivers per el touchpad al bista que em van deixar sense teclat, no ho vaig poder reparar de cap manera i he hagut de reinstal·lar el Güind’ous bista x32 i el programari d’origen (l’orinal amb llicència i tota la pesca), de moment he posat un Fedora 12 que furula alegrement, però no he pogut posar-li un Ubuntu 9.10 perquè em diu no sé què de les particions del disc i passo de fer-ho tot merda "again", sobre tot quan el putu bista porta dos dies anunciant-me que hi ha noves actualitzacions importants i reiniciant cada 6 (dos per tres)

 

Ara la cosa ja rutlla més o menys, fins i tot m’he posat un VirtualBox on he instal·lat un Güind’ous XP per fer les marranades que em vinguin de gust sense "petar" el Bista (ja petarà ell sol d’aquí a 2 anys + ó -) però allà, al VirtualBox hi posaré el soft s’experimentació que he de fer servir per algunes assignatures de la UNED.

 

I fins aquí la magnitud de la tragèdia II.

1 comentari